Tojo, el japonés, estaba totalmente decidido a jugarse por su amor.
Acababan de sepultar a Analía en el imponente mausoleo de los Waldorf Putossi, en el cementerio de la Recoleta. “Mi adorada: al fin podremos realizar nuestras nupcias”, susurraba el delirante. Pensaba violarla, llevarse sus tetas como despojo romántico y dejar a cambio un crisantemo.[...]
El realismo delirate es el nuevo romanticismo :D ja...aguante el lai!
11/7/08
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1 comentario:
Qué manera extraña de demostrar amor, ¿no?. Pero bueno, cada loco con su tema.
Un beso.
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