4/6/09

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La señora de la panadería le daba una bolsa con un par de facturas, un poco duras. Estaría bueno decir que eran de la mañana, pero sabemos como son las panaderías acá, te venden las facturas del día anterior hoy, y a las nueve de la noche se endurecen mucho más. Pero a caballo regalado no se le miran los dientes. Si, a caballo regalado no se le miran los dientes, así como no se le miran los hoyos a la ropa y a la comida las mordidas. Lo que venga de arriba esta bien, se lo necesite, no se lo necesite. Lamentablemente, siempre son mas las cosas que faltan que las que sobran.
Una remera de Menem 1999, heredada y re-heredada. Una gorra naranja con una K, un sanguche, un chori. Que carajo importan las ideologías y las trampas de estos hijos de mil puta cuando tenès hambre, necesitas chapas y tenès la mierda hasta las rodillas… Las chombas de los colegios caros de por acá, muy desteñidas, ceñidas. La solidaridad, el despego, siempre ayuda algo, las ferias hacen el resto. Igual no es suficiente. Nunca nada es suficiente.
Los comedores son pocos, y encima están todos llenos, hay que llegar temprano para siempre irse con un poco de hambre.
Decí que es muy chiquito, para sentirse desecho, excluido.
Es lo que le tocó. Al chico que nace en un sanatorio privado y lo llenan de mimos y juguetes, también le tocó. Es una timba. No podemos echarle la culpa a nadie, es al pedo gritar “¡por que a mi!”, cuando no hay nadie que nos escuche y mas al pedo gritar si tenès hambre, y tenès que preguntarse “¿Cómo hago?”, como hago para vender la estampita, como hago para que me den la factura. Pero a los cuatro ves todo como un juego, quizás por eso a veces sonríe, corre, grita.
Él tiene la verdadera cara del ángel, como diría Cortazar. La inconciencia, el tesoro de los inocentes, esa mezcla perfecta de melancolía con esporádicas rizas de dientes de leche, y aquella timidez muda, que agarra la moneda sin dar las gracias y sale corriendo para la esquina.

4 comentarios:

juampiy dijo...

Que triste que es ver que haya niños que tengan que pasar por eso... Es una mierda!
Y después tengo que escuchar a los politiqueros de turno hablar de seguridad, cuando hay gente que no tiene que comer y prefieren mantenerlo así para simplemente seguir entregando cosas a cambio de un voto. Es un círculo vicioso.
Un abrazo

(andrea) dijo...

Justo cuando estaba estudiando cómo hace la gente a la que nunca se le ocurren estas cosas para matarse despedazando una herencia... tanta gente se despedaza el alma por una factura, por una moneda... y yo tantas veces me hago la boluda... y hoy peor, encima estoy con la chiripioca!
Quiero llorar, quiero cambiar el mundo y llevarmelo por delante, quiero matar a todos los hijos de puta que tienen la culpa, quiero hacerme socialista, quiero llorar más y gritar muy fuerte!!!
Y sabés que es lo peor?! que no voy a cambiar nada, que el mundo me va a llevar puesta, que los hijos de puta me van a terminar callando, que me voy a terminar olvidando de mis ideas y que voy a llorar por todo esto hasta el día que me muera!

chau. estoy enojada, triste, indispuesta y con los auriculares y el ceño fruncido gordo.

Gabriel dijo...

Creo que si cada uno de los ue dicen que quieren cambiar la situación, hicieran algo, no estaríamos tan mal.
Leo diarios, blogs, veo tele: hay tanta gente enojada, disconforme. Y sin embargo, nadie hace nada realmente. Ni yo, que quisiera cambiar las cosas y escribo esto.
Hay que trabajar por lo que uno quiere cambiar. No se arregla nada con buenas intenciones.
Un abrazo.

Lokko

elado dijo...

no se qien es el de abajo jaja, peroooooo que se vea esta escritura como algo cinico y de mala persona, poq no hago nada. si q si