10/1/11

Datos

El desayuno estaba servido: la taza de café con leche tapada con el plato para mantener el calor, ese día José había dejado dos tortillas cuadradas y bien leudadas, un plato chico con algo de manteca y mermelada de durazno, un vaso grande lleno de jugo de naranja y otro chico con soda, a su lado, en un canasto de escritorio, estaba la carpeta Espiral que contenía la declaración de Marcela Romano. Le dieron ganas de leerla antes de devorar su desayuno, pero sabía que iba a tener que comenzar a trabajar inmediatamente después de hacerlo, por eso decidió, sin mucho esfuerzo ni traumas, hacer las cosas a su ritmo, sin que le preocupara demasiado la victima, los querellantes, los términos…resumiendo, actuar como un funcionario judicial y no como un justiciero.
Como un reloj llegó José a recoger la vajilla justo cuando Juan terminaba la ultima tortilla leyendo La Gaceta on line.
-¿Nada nuevo doctor?
-Nada nuevo bajo el sol José querido.
El mozo se quedó un instante mas de lo habitual sin comenzar a levantar las cosas, Peña sospechó.
-Decime.-Deslizó suspirando Juan.
-Nada…-Dijo José pasando sus manos por la chaqueta bordó con un par de lamparones más oscuros.
-Dale José digamé.
José se puso algo tenso, indicó con los ojos y un ligero movimiento la puerta del despacho de la doctora Hernández.
-¿Qué pasa? No está.-Peña seguía desubicado.- ¿Te debe guita?
-No, han andado preguntando por ella.
-¿Quién?-Le prestó más atención, los mozos eran los mejores dateros de Tribunales, y José el mejor entre los mejores.
-Uno con pinta de cana, calzado estaba. Andaba con otro manyín.
-¿Usted le ha visto el chumbo?
-No, no, lo tenia bien guardado, pero se le notaba.
-Y capaz que era un cana, aca vienen muchos.-Peña quiso tranquilizar el ambiente, pero José, metido en su chaquetita bordó no se animaba a soltar lo que tenía.
-No, no eran de acá.-Fue cortante, comenzaba a ponerse ansioso
-¿Cómo sabes?-La tuteada y el trato por usted se alternaba desde siempre en las conversaciones de Peña con el mozo.
-Porque ya he andado preguntando, son catamarqueños.-Hizo una pausa.-Por lo menos el que parecía cana.
-Y dale, ¿que pito tocan?
-Mierda que sos lento changuito.-Había comenzado a levantar la taza y los platos, cuando Peña se dio cuenta que el nerviosismo no era tal, si no un movimiento corporal que traducía noticias malas relacionadas con su jefa, o tal vez con él, o quizá con ninguno. A Peña se le transformó la cara.-Yo no le he dicho nada doctor.
-No, no.-Juan se reclinó en su sillón, agarró las llaves de su auto y clavó la mirada en una esquina, su corazón latía más rápido y notaba como comenzaba a transpirar. José seguía pasando su trapo amarillo por el escritorio.
-Lo anoto en la cuenta suya doctor.
Por la misma puerta que entró José se fue, llevando platos y dejando incertidumbre.


Comenzando el año jaja

adooooooooououolfo

20/12/10

Lógicas

-¿Irá a salir algo de todo esto?-Preguntó Juan mientras saboreaba la Budwaiser.
-Una ulcera te puede salir.-Contestaba Rolando, recostado en la silla y mandando mensajes de texto.
-En serio compadre, no le encuentro mucho sentido.
-Si lo tenés cumpa, estás haciendo lo mas lógico.-Mamaní hizo una pausa, asentó el V3 en la redondez de la mesa roja.-El relojero tenia una cruz de los nazis en el pecho. Has atado bien los hilos.
-¿No crees que es muy cantado?
-¿Qué cosa?
-Un crimen de odio racial…
-La gente se mata por cualquier cosa Juancito, que pingo no se van a matar por a que dios le rezas.
-Y en Tucumán, en el siglo XXI-Peña hablaba sin escuchar.
-Vos estas pensando no como abogado changuito.-Buscaba tranquilizarlo el Boli.-Si pensaras como abogado no le estarías dando pelota a los pelados estos.
-Pero es que Roly, es ridículo.
-Vos esperá, vas a ver que algo sacamos.-El policía se paró, se limpió por enésima vez las manos con las finas servilletas de papel.-Y si no sacamos, algo vamos a sacar igual. Vamos.
Juan tenia ganas de caminar, pensar un poco, quizás ver alguna vidriera, boludear, pero comenzaba a escaldarse su entrepierna, señal que su cuerpo no quería que patee unas siete u ocho cuadras hasta su depto.
El viaje fue rápido, cada uno de los hombres sumido en sus pensamientos y los semáforos parpadeando en amarillo. A Juan le sorprendió de sobremanera que al despedirse con su acostumbrado apretón de manos, Roly lo arrimó a él y lo abrazó.
-Quedate tranquilo campeón.

31/10/10

Puchero

{...}Juan entró a la morgue y atrás vio una gran lámpara como un disco que iluminaba la mesa de trabajo de Urtubei, el que con un gorrito y un delantal camuflados en tonos desérticos, depositaba en una balanza de carnicería torpemente algún pedazo de carne.
-¿A cuanto el kilo de puchero?-Lo bromeó Peña.
-Este es el hígado.-Contestó y habló a un pequeño micrófono que tenia prendido en una de las tiras del delantal.-Hígado peso y color normal.-Después se acercó a un punto rojo y toco un botón. Apagó la cámara.
-Sos medio fetichista loco, como te gusta filmarte.
-Calláte pendejo, es para que los atorrantes de mierda estos no salgan a decir que me afano órganos.- Se sacó el barbijo y de un saltito se sentó en la mesa donde estaba abierto el cadáver.
-¿Qué le ha pasado?
-Pendeja, estudiante, vivía en un monoambiente por el lado de la Quinta. Debe haber estado preparando alguna materia para estas mesas.- Urtubei le acomodó la sabana verde doblada que tapaba la cara del cuerpo.-Asfixiada, tenia el calefón fallado. Una cagada hermano.
Juan se quedó perturbado al imaginarse la vida de la chica que tenia al lado, seguramente era de otra provincia o del interior de Tucumán. Tantos sueños rotos, tantas horas desperdiciadas, tanto por vivir. Una verdadera cagada. Franquie cortó su flash.{...}


vivir solo cuesta vida!!

11/9/10

Viejos.

-Deja de revolver ura…-El policía trataba de poner en orden los papeles un poco molesto.-No te preocupes que yo lo tengo ahí bien, ahí les he tirado algo de café a los perreros, y te lo tienen como a un príncipe al narizudo.
-Joya loco.-Se tiró en el respaldo de la silla y desperezó.- ¿Quién lo ha matado Roly?
-Alguno que tiene una cuarenta y cinco por ahora.
-Y si…-Perdió la mirada en la derecha, en un florero hecho de una botella plástica de Sprite con flores plásticas rojas y enterradas en arena.- No le encuentro gollete.
-¿Has visto los testimonios de los vecinos? Ni el cuetazo han sentido.
-Muy raro...La mina.
-¿Qué mina?
-La hija.-apretó los labios Juan.-Como que esta muy tranquila la mina.
-¿Vos crees que ella lo ha mandado a matar?-Roly se cebó un mate sobre los papeles del escritorio.
-No, la mina no, tiene guita, no lo quería, pero matarlo…
-Capaz que se la garchaba de pendeja.
-No Boliviano culiao, no todos los viejos son como el tuyo.
-Seguro que el tuyo era un santo también.-No pasaba el mate, Juan se lo había rechazado con una seña.
-Un pedazo de santo era.-Se echó en el escritorio ahora.- La mina no lo ha matado, pero algo de la historia puede contar.
-Seguro que el viejo de la culiada esta también era un santo…siempre tenemos algo con nuestros viejos compadre.




viiieeeeejooooo ebrioooooo y perrrrrrdiiiiidooooooooooooooooooooo =D finde de soledades jajajaa :D

25/8/10

Arrugar

Juan no hacia más que golpear los dedos sobre las gotitas del techo del auto de Mamaní. La Glock le pesaba en la cintura, el chaleco le apretaba la panza y el pecho, y tenia unas ganas locas de mear. Roly seguía adentro del auto, fumándose un Philip Morris y escuchando bajito los lentos de Antena 8.

{…}¡No!, mi vida no... No aguanto, amor,
o regresas o quédate... no vivo ya,
no sueño ya... tengo miedo... ¡ayúdame!
mi vida no... Te creo, amor,
te me vas y todavía
me juras que es... la última,
¡Es mejor si no me fío!
No puedo dividirme ya entre tú y mil mares,
no puedo ahora estarme quieta y esperarte.

No puedo dividirme ya entre tú y mil mares {…}


-Da para una canción de los Redondos.-Dijo en voz baja, para él mismo, pero la verdad que la noche, la lluvia, las armas, daban mas para algo mas que un puto lento. La noche tiraba un salto mortal y a Peña, joven lobo, algo le quemaba la piel.-Para que mierda chamullarme, quiero una corrida.
Recién llegaban pero la impaciencia se lo estaba comiendo. Atrás, en las esquinas, a medio esconderse en los naranjos, se veía a los cuadros de Drogas Peligrosas con itacas en las manos y seguro que ansiosos, también, en usarlas.
-Roly. Roly.-Interferencia.-Señal. Señal.
Mamaní salio del auto apurado, sin cerrar la puerta y hablando por su handy.
-Tomado. Tomado. Estamos en posición.
Pego un chiflido y los policías escondidos en los naranjos se pegaron a las puertas de las casas y otros salieron corriendo por las ochavas.
-Quedate donde estás pendejo.-Ordenó y saco su Ballester.
-¿Saco la pistola?-Pregunto agazapado Juan.
-Si, si. Shhh.-Llevo el índice a la boca haciéndolo callar. Peña sacó la Glock de su funda, tiró de la corredera, se percató que el seguro estuviese puesto y sintió como su poronga se arrugaba por la adrenalina.


ya vamos a cambiar laura pausini por leo mattioli jajaja XD tirrross tiiiroooosss

adolfooooo

21/8/10

El Pibe de los Astilleros

Le hizo un par de promesas imprudentes
y así fue que de ellas se aburrió.
Las minitas aman los payasos
y la pasta de campeón

:D

8/8/10

Portones

Para El Payo “88”, las “14 Palabras”, “SS”, los apretones de mano o las simples cabezas rapadas significaban algo. También diferenciaba un Skin facho de un Skin anti fascista, los que eran lamentablemente pocos.
El Payo y Ferez llegaron caminando a la casa. La identificaron no por los números, que o no se los veía por la noche o porque simplemente no existían, sino por el monolito humano enfundado en un poncho verde oscuro que cuidaba la puerta.
-Dejáme hablar a mi.-Le susurró el Payo a su compañero mientras se acercaban al guardia.
-Vengo a hablar con Federico.- Ni lo saludó, el Payo hablaba en tono castrense, pedante y medio para decirlo en palabras civiles.
-Nombre por favor.-Le contestó salpicando gotitas el guardia y sacando su celular del bolsillo del pantalón.
-Juan Manuel Riccutti. Digale que soy del 18 de Córdoba, necesito hablar con el por un negocio.
El portón de carne y hueso marcó.






Si no hay nazis q no haya películas =D