El amigo criminalista de Rolando llegó a los quince minutos de que lo llamaron.
-Buenas noches.-Dijo entrando a la oficina.
Era un cabezón, pelo oscuro pero de piel terriblemente blanca, lo que contrastaba con su vestimenta símil cura: camisa negra, campera negra, pantalón de vestir negro y zapatos negros.
-Muy monocromático el amigo.-Pensó Juan y le estrechó la mano después de ser presentado.
-Sentáte Pan Triste.-Lo invitó Roly.
-Con su permiso Sub Comisario.
Rolando se quedó mirando a los hombres que tenia al frente: tenían la misma edad, y solo eso en común, Pan Triste se sentaba derecho en su silla apoyando sus extremadamente huesudas y limpias manos sobre el portafolios de cuero que descansaba sobre sus piernas, mirando al frente con los ojitos que resaltaban por la palidez de su piel, en cambio Peña estaba despeinado, echado en su silla, con las piernas abiertas y con su cara colorada como siempre, tan colorada como el camperón desprendido y algo sucio.
-Podrías haberte puesto un pantalón.-Dijo Roly como pensando.
-Chupáme el pingo Boliviano, no tengo tiempo para maquillarme.
-Pero miarlo al Licenciado, siempre pulcro…
-Dale Rolando, dejáme de romper las pelotas.-Contestó Peña, se inclinó en su silla y se dirigió al lúgubre flaco que tenia al lado.-Mirá amigo, necesito que me comparés la vaina que está sobre la mesa con la de este informe.-Indicó con la quijada la carpeta que había levantado de su casa.
Pan Triste lo miró a Mamaní y recién habló cuando el segundo asintió con la cabeza.
-No hay problema.
-¿Has traído tus herramientitas?-Roly parecía divertirse a costa del técnico.-Vas a ver el espectáculo de Pan Triste ahora compadre.
Pan Triste se rió apenas y apoyó su maletín sobre el escritorio, del que sacó un par de guantes de látex, se los puso, metió las manos otra vez en el maletín y esta vez sacó una bolsa Ziploc y un estuche, negro también, de donde extrajo una lupa de ojo y otra lupa tipo de joyero.
-Permiso.-Dijo, tomó la vaina y se colocó en el ojo derecho el aparato.
Juan lo miraba con curiosidad, el tipito era un personaje de aquellos que solo Roly podria presentarle, pero debía ser bueno en algo como para que su compadre confiara en él.
-Bueno.-Dijo después de dar vueltas dos o tres veces la capsula y meterla dentro de la bolsita.-Dejemé ver el informe por favor.
Mientras Peña le alcanzaba la carpeta, Pan Triste aprovechó para descartar sus guantes, guardar las lupas en su lugar y cerrar su portafolios para volver a apoyarlo en sus piernitas.
-Acá tenés.-Juan le dio los papeles.
-Gracias.-Tiró una sonrisita y con sus manos de nena comenzó a hojear las fotocopias.
Roly seguía mirando a punto de cagarse de risa de las diferencias de los dos tipos.
-Muy bien.-Dijo después de un par de minutos, acomodando los papeles sobre el escritorio.
-¿Y viejo? Dale.-Peña estaba impaciente, si bien él también era pastoso, la parsinomia de Pan Triste lo ponía nervioso.
-Para comenzar son dos vainas distintas.-Se enderezó en la silla y habló mirando hacia algún punto fijo de la oficina.-Una, la del informe es de una munición de Fabricaciones Militares, mientras que la que usted trajo es Orbea.
-Puede haber puesto dos balas distintas en el chumbo.-Intervino Rolando.
-No, la Orbea fue percutida por un arma semi-automática.
-¿Cómo es eso?-Preguntó Juan.
-Claro, un revolver es un arma de acción mecánica, el martillo deja una marca muy particular, rectangular, como la que aparece en la foto del informe, y está en el borde inferior del culote.-Se aclaró la voz antes de seguir.-La vaina que usted trajo ha sido percutida por una aguja, que deja una marca mas al medio y redonda.-Hizo una pausa.- Una pistola o una carabina.
-Bien…-Peña quiso hablar, pero Pan Triste siguió.
-Me baso también al decir que una ha sido disparada por una mecánica y otra por una semi-automática por las rayas que tienen los costados de las capsulas, bueno, por lo menos de la que yo he visto: las rayas son cortas y verticales, lo que significa que fue puesta dentro de un cargador, la otra estoy seguro que tiene marcas laterales horizontales, que se las deja al meterlas al tambor.
-Mirá vos.-Peña estaba sorprendido.
-Y por ultimo, estoy cien por cien seguro que esta es de semi-automática porque tiene marcas de la uña extractora, no ha salido por la fuerza. De ahí-Volvió a aclararse la voz, pero siempre mirando a la nada, como dando examen.-son calibre .22.
-Joya, son distintas.
-Si, una cosa mas.-Agregó parándose.-Ésta Orbea es de punta hueca el proyectil.
-¿Cómo sabes eso hijo de puta?-Le preguntó Roly.
-Los que tienen semi-automáticas no son psicológicamente estables, suelen tener alguna cuestión que los lleva a tratar de taparla adquiriendo cosas grandes, poderosas, perros, armas, suelen tener una conducta algo militarizada.-Peña lo miró boquiabierto, el flaco era un freak, pero un capo.-Ellos son los que suelen comprar la munición que mas daño haga.
:D
10/10/11
18/9/11
Descartables
El teléfono vibró, era Victoria.
-Hermanito.-Lo saludó.
-Qué haces loca.
-Acá ando.-Suspiró.
-¿Qué te anda pasando?-Peña la conocía, sabia que algo no andaba bien.
-Nada, sigo un poco impresionada por lo de Horacito, no estoy durmiendo bien.
-Es una mierda todo eso, pero el chango se la ha buscado.
-¿Cómo que se la ha buscado?
-Nadie se suicida de dos tiros.
-Pero Horacito ha estado mal siempre, un montón de veces me ha venido llorando y con los problemas con Horacio padre.
-Eso era porque te ha tenido ganas siempre.-Se quejó y tomó un sorbo del vaso de jugo caliente que tenia a su lado.
-Vos has estado celoso de él por eso.
-No tanto…
-¿A no?-Victoria se rió.-Crees que no se que has sido vos con Ger, Pablo y el Ruso los que le han roto el autito que tenia.
Juan se quedó mudo, recordó esa noche de verano cuando volvía con sus amigos después de un partido de fútbol 5 y de tomarse unas cuantas cervezas, y cruzaron el Súper Europa de Horacito estacionado al frente de una casa del barrio Ofempe.
-Ahí esta el que se la coge a la Victoria Gordo.-Le dijo el Ruso.
-Encima la hace arar con la Yani.-Metió púas Ger y todos se rieron.
-Ese culiadito, cae al depto como si nada boludo-Refunfuñó el pequeño Peña ante sus amigos.
-Lo has odiado siempre Juani.-Le dijo Victoria, pero él seguía pateando las anchas calles de tierra del Ofempe unos diez años en el pasado. Caminaron una cuadra más, pasándose la botella descartable de donde tomaban Norte ya casi hervida y mearon detrás del templete de la plaza Evita. Ger cantó alguna canción como lo hacia siempre y el Ruso lo puteó como lo hacia siempre.
-Se está aprovechando que no está mi viejo.-Soltó Juan en voz baja.
Pablo ya andaba detrás de la hermana y comenzaba a odiarlo, por eso propuso cagarlo a palos entre todos.
-Que pingo, nunca hemos peleado bien, le tendríamos que decir a alguno de la Pre que lo agarre.-Ger se sacudió la poronga y la volvió a meter dentro del short.
-Le voy a hacer pingo el 128.
-¡Si culiao!-El Ruso tiró la botella al piso.-Que se cague, ese es un hijo de puta.- El mas precavido había hablado, la cosa no se iba a hacer para atrás.
-¿Y si sale y nos ve?-Se cagó un poco de miedo Ger.
-Lo agarramos entre los cuatro.-Pablo habló despacio, con voz profunda.
Volvieron sobre sus pasos y como pocas veces, Juan iba a la cabeza del grupo, era su hermana a la que se querían mover, era a su departamento en San Miguel al caía con pizza Horacito. Del piso levantó dos piedras mas grandes que un puño, ideales para el laburo. En silencio el Ruso y Ger lo imitaron, Pablo en cambio sacó un llavero de su bolsillo.
-Encima era hermoso el autito, de ahí ya no me ha dado mucha mas bola, bueno, hasta el día que me he casado y me ha hablado por teléfono.-Vic seguía hablando, recordando a su pretendiente recién muerto.-Celeste, había laburado como loco para arreglarlo para correr en el rally.
Los cuatro llegaron hasta el auto, se miraron un segundo y lo rodearon. Peña se recordó a si mismo que él era el hombre de la casa, que tenia que proteger a su familia de pocos, por eso se puso al frente del auto, levantó la mano derecha, siñó los dientes y la soltó. La piedra rebotó contra el parabrisas, casi al mismo tiempo que la de la mano izquierda, las piedras de sus amigos y la carrera de Pablo rayando lo más que podía la pintura celeste metalizada.
-No se nos veían las patas de cómo hemos corrido, pero siempre en Alberdi se termina sabiendo todo.-Le dijo Juan a su hermana.
-Claro, pero bueno, has cumplido con tu misión ¿no?
-Era un cagón.-Los dos se quedaron en silencio un rato.- ¿Querés saber que se?
-Si.
-No se por cual decidirme.-Se rió y volvió a quejarse.
-¿Tan así?
-Si.
-No quiero enterarme entonces, prefiero no darle mas bola al tema.
-Ya está muertito.
-Bueno, por lo menos no le vas a andar rompiendo más los vehículos.
-Hermanito.-Lo saludó.
-Qué haces loca.
-Acá ando.-Suspiró.
-¿Qué te anda pasando?-Peña la conocía, sabia que algo no andaba bien.
-Nada, sigo un poco impresionada por lo de Horacito, no estoy durmiendo bien.
-Es una mierda todo eso, pero el chango se la ha buscado.
-¿Cómo que se la ha buscado?
-Nadie se suicida de dos tiros.
-Pero Horacito ha estado mal siempre, un montón de veces me ha venido llorando y con los problemas con Horacio padre.
-Eso era porque te ha tenido ganas siempre.-Se quejó y tomó un sorbo del vaso de jugo caliente que tenia a su lado.
-Vos has estado celoso de él por eso.
-No tanto…
-¿A no?-Victoria se rió.-Crees que no se que has sido vos con Ger, Pablo y el Ruso los que le han roto el autito que tenia.
Juan se quedó mudo, recordó esa noche de verano cuando volvía con sus amigos después de un partido de fútbol 5 y de tomarse unas cuantas cervezas, y cruzaron el Súper Europa de Horacito estacionado al frente de una casa del barrio Ofempe.
-Ahí esta el que se la coge a la Victoria Gordo.-Le dijo el Ruso.
-Encima la hace arar con la Yani.-Metió púas Ger y todos se rieron.
-Ese culiadito, cae al depto como si nada boludo-Refunfuñó el pequeño Peña ante sus amigos.
-Lo has odiado siempre Juani.-Le dijo Victoria, pero él seguía pateando las anchas calles de tierra del Ofempe unos diez años en el pasado. Caminaron una cuadra más, pasándose la botella descartable de donde tomaban Norte ya casi hervida y mearon detrás del templete de la plaza Evita. Ger cantó alguna canción como lo hacia siempre y el Ruso lo puteó como lo hacia siempre.
-Se está aprovechando que no está mi viejo.-Soltó Juan en voz baja.
Pablo ya andaba detrás de la hermana y comenzaba a odiarlo, por eso propuso cagarlo a palos entre todos.
-Que pingo, nunca hemos peleado bien, le tendríamos que decir a alguno de la Pre que lo agarre.-Ger se sacudió la poronga y la volvió a meter dentro del short.
-Le voy a hacer pingo el 128.
-¡Si culiao!-El Ruso tiró la botella al piso.-Que se cague, ese es un hijo de puta.- El mas precavido había hablado, la cosa no se iba a hacer para atrás.
-¿Y si sale y nos ve?-Se cagó un poco de miedo Ger.
-Lo agarramos entre los cuatro.-Pablo habló despacio, con voz profunda.
Volvieron sobre sus pasos y como pocas veces, Juan iba a la cabeza del grupo, era su hermana a la que se querían mover, era a su departamento en San Miguel al caía con pizza Horacito. Del piso levantó dos piedras mas grandes que un puño, ideales para el laburo. En silencio el Ruso y Ger lo imitaron, Pablo en cambio sacó un llavero de su bolsillo.
-Encima era hermoso el autito, de ahí ya no me ha dado mucha mas bola, bueno, hasta el día que me he casado y me ha hablado por teléfono.-Vic seguía hablando, recordando a su pretendiente recién muerto.-Celeste, había laburado como loco para arreglarlo para correr en el rally.
Los cuatro llegaron hasta el auto, se miraron un segundo y lo rodearon. Peña se recordó a si mismo que él era el hombre de la casa, que tenia que proteger a su familia de pocos, por eso se puso al frente del auto, levantó la mano derecha, siñó los dientes y la soltó. La piedra rebotó contra el parabrisas, casi al mismo tiempo que la de la mano izquierda, las piedras de sus amigos y la carrera de Pablo rayando lo más que podía la pintura celeste metalizada.
-No se nos veían las patas de cómo hemos corrido, pero siempre en Alberdi se termina sabiendo todo.-Le dijo Juan a su hermana.
-Claro, pero bueno, has cumplido con tu misión ¿no?
-Era un cagón.-Los dos se quedaron en silencio un rato.- ¿Querés saber que se?
-Si.
-No se por cual decidirme.-Se rió y volvió a quejarse.
-¿Tan así?
-Si.
-No quiero enterarme entonces, prefiero no darle mas bola al tema.
-Ya está muertito.
-Bueno, por lo menos no le vas a andar rompiendo más los vehículos.
14/9/11
Rastrillando
Se puso un jean, una camisa y un chaleco polar. Volvió a calzarse los anteojos y lo cargó a Willie a su lado en la camioneta.
-Como te gusta callejear trolo.-Le dijo al comportado bull terrier que apenas movió la cola cuando lo habló, iba muy concentrado en lo que sucedía en la calle.
Ni bien llegó a Alberdi Roly, a eso de las doce, le mandó un sms que decia que lo esperaba en Marola, que ya había pedido asado.
-Nunca me voy a hartar de comer en Marola.-Pensó mientras sonreía y contestaba un simple OK.
Cuando estacionó notó que un helicóptero pasaba por encima de su cabeza, y se quedó mirándolo como seguramente se quedaron mirando muchos de los pocos acostumbrados alberdianos, Willie en cambio encaró un gomero que había por ahí y lo bautizó con su pis.
-Portate bien adentro ura.-Le dijo cuando lo enganchó con la correa, pero Juan iba tranquilo, a él lo dejaban entrar con el pequeño soldadito.
-¡Eh! El narizudo.-Exclamó Roly cuando vio que los dos regordetes se acercaban hacia su mesa.-Hacia rato que no lo veía, pensar que me has costado un kilo de café.-Lo acarició y recién le dirigió la palabra a Juan.-Compadre, venga coma el quesito, que esta muy bueno.
Juan se acomodó en la mesa y levantó la mano saludándolo al dueño del restaurante, que inmediatamente se acercó con una bandejita con agua para Willie.
-Este perro está bien criado amigo,-Se dirigía a Mamaní.-por ahí vienen las viejas con esos perros peludos y lo único que hacen es morder gente.
Cuando se alejó después de una pequeña charla, Juan se recostó en su silla, palmeó su panza y le preguntó a Roly:
-¿Qué onda?
-Mucho movimiento, han mandado cincuenta de la Seccional Sur, yo he traído seis de los míos y hasta el helicóptero anda, además bueno, hoy ha habido una reunión y se han dividido las zonas para buscarlo al chango éste.
-¿Vos estas de capo del operativo?-Le preguntó con la boca llena de pan con roquefort y manteca.
-No, yo estoy con los de Homicidios, hay un comisario de la Seccional Sur y también anda dando vueltas el Sub Jefe de la Policía y gente del gobierno.-Los indicó con el mentón a los hombres que comían en una mesa en la otra punta del salón.
-Que raro que no estés ahí.
-Me han invitado, pero bueno, les he dicho que iba a comer con un amigo y he llegado medio tarde de gusto.
-Claro.
Los dos se quedaron callados, en realidad todo el comedor se quedo callado, porque en el informativo del Canal 10 hablaba el Comisario Saso sobre el operativo. Marola subió el volumen:
-…y seguiremos con los rastrillajes mas exhaustivos en la zona de Escaba y el limite con Catamarca.
-Está complicado el tema.-Dijo Rolando.
-¿Por qué che?
-Porque han pasado varios días, el celular ya se le ha quedado sin pila, porque antes las llamadas le entraban y era como si no contestara, ahora manda al contestador ahí nomás.-Puso una cara de velorio tremenda, bastante adecuada para su voz baja y manos entrecruzadas sobre la mesa.
-Que culiao…
-Si, yo no se si se le habrá caído en algún lado, capaz que lo ha tirado por la ventanilla, pero bueno, yo creo que siempre lo ha tenido encima.
-¿Qué se comenta adentro Compadre?
-Y eso me vas a tener que ayudar a averiguar vos, yo no me he metido mucho, con la familia ha hablado Saso y con nadie mas, los de la fiscalia han dado intervención, pero ni han pintado.
-¿A dónde te han mandado?-Preguntó Peña después que Víctor pusiera entre él y el policía de civil una parrillita que rebosaba en carne y achuras.
-¿A mi? A esperar, los changos míos han comido hace rato y se han ido a las camionetas a dormir un rato, pero hoy nomás vamos a volver a San Miguel.
-¿No te querés quedar en mi casa?
-No, gracias hermanito, pero va a convenir que esté allá, si llegan a encontrar un fiambre recién voy a volver y a no hacer mucho, esto es todo propaganda política.
-Claro, si me parecía raro que estés acá boludo, si vos sos de Capital.
-Si, pero los del Sur no tienen ni aca, nosotros le vamos a tener que prestar todo.
-Material, gente…
-Y si, no hay que dejar que se los afanen.-Le tiró un hueso de costilla con bastante carne al perro que estaba dormitando a los pies de Juan.
adolfo =D
-Como te gusta callejear trolo.-Le dijo al comportado bull terrier que apenas movió la cola cuando lo habló, iba muy concentrado en lo que sucedía en la calle.
Ni bien llegó a Alberdi Roly, a eso de las doce, le mandó un sms que decia que lo esperaba en Marola, que ya había pedido asado.
-Nunca me voy a hartar de comer en Marola.-Pensó mientras sonreía y contestaba un simple OK.
Cuando estacionó notó que un helicóptero pasaba por encima de su cabeza, y se quedó mirándolo como seguramente se quedaron mirando muchos de los pocos acostumbrados alberdianos, Willie en cambio encaró un gomero que había por ahí y lo bautizó con su pis.
-Portate bien adentro ura.-Le dijo cuando lo enganchó con la correa, pero Juan iba tranquilo, a él lo dejaban entrar con el pequeño soldadito.
-¡Eh! El narizudo.-Exclamó Roly cuando vio que los dos regordetes se acercaban hacia su mesa.-Hacia rato que no lo veía, pensar que me has costado un kilo de café.-Lo acarició y recién le dirigió la palabra a Juan.-Compadre, venga coma el quesito, que esta muy bueno.
Juan se acomodó en la mesa y levantó la mano saludándolo al dueño del restaurante, que inmediatamente se acercó con una bandejita con agua para Willie.
-Este perro está bien criado amigo,-Se dirigía a Mamaní.-por ahí vienen las viejas con esos perros peludos y lo único que hacen es morder gente.
Cuando se alejó después de una pequeña charla, Juan se recostó en su silla, palmeó su panza y le preguntó a Roly:
-¿Qué onda?
-Mucho movimiento, han mandado cincuenta de la Seccional Sur, yo he traído seis de los míos y hasta el helicóptero anda, además bueno, hoy ha habido una reunión y se han dividido las zonas para buscarlo al chango éste.
-¿Vos estas de capo del operativo?-Le preguntó con la boca llena de pan con roquefort y manteca.
-No, yo estoy con los de Homicidios, hay un comisario de la Seccional Sur y también anda dando vueltas el Sub Jefe de la Policía y gente del gobierno.-Los indicó con el mentón a los hombres que comían en una mesa en la otra punta del salón.
-Que raro que no estés ahí.
-Me han invitado, pero bueno, les he dicho que iba a comer con un amigo y he llegado medio tarde de gusto.
-Claro.
Los dos se quedaron callados, en realidad todo el comedor se quedo callado, porque en el informativo del Canal 10 hablaba el Comisario Saso sobre el operativo. Marola subió el volumen:
-…y seguiremos con los rastrillajes mas exhaustivos en la zona de Escaba y el limite con Catamarca.
-Está complicado el tema.-Dijo Rolando.
-¿Por qué che?
-Porque han pasado varios días, el celular ya se le ha quedado sin pila, porque antes las llamadas le entraban y era como si no contestara, ahora manda al contestador ahí nomás.-Puso una cara de velorio tremenda, bastante adecuada para su voz baja y manos entrecruzadas sobre la mesa.
-Que culiao…
-Si, yo no se si se le habrá caído en algún lado, capaz que lo ha tirado por la ventanilla, pero bueno, yo creo que siempre lo ha tenido encima.
-¿Qué se comenta adentro Compadre?
-Y eso me vas a tener que ayudar a averiguar vos, yo no me he metido mucho, con la familia ha hablado Saso y con nadie mas, los de la fiscalia han dado intervención, pero ni han pintado.
-¿A dónde te han mandado?-Preguntó Peña después que Víctor pusiera entre él y el policía de civil una parrillita que rebosaba en carne y achuras.
-¿A mi? A esperar, los changos míos han comido hace rato y se han ido a las camionetas a dormir un rato, pero hoy nomás vamos a volver a San Miguel.
-¿No te querés quedar en mi casa?
-No, gracias hermanito, pero va a convenir que esté allá, si llegan a encontrar un fiambre recién voy a volver y a no hacer mucho, esto es todo propaganda política.
-Claro, si me parecía raro que estés acá boludo, si vos sos de Capital.
-Si, pero los del Sur no tienen ni aca, nosotros le vamos a tener que prestar todo.
-Material, gente…
-Y si, no hay que dejar que se los afanen.-Le tiró un hueso de costilla con bastante carne al perro que estaba dormitando a los pies de Juan.
adolfo =D
29/8/11
Satisfecho 1.0
• Diálogos: impecables. Quizá los puntos más fuertes de la novela sean sus diálogos: son de una gran naturalidad, frescos, ágiles, chispeantes. Mientras uno lee, “escucha” a los personajes y los identifica claramente pues cada uno tiene sus propios matices. Esto denota, nuevamente, la buena construcción del personaje: no tiene sólo un nombre propio y una determinada descripción física, profesión, etc: tiene voz propia y se hace oír. El uso del lenguaje regional enriquece no sólo los diálogos sino la novela toda. El rescate de la oralidad de una región me parece sumamente importante, no sólo en la búsqueda de la verosimilitud, sino como hallazgo o búsqueda personal del autor: el paisaje y sus gentes puestos no como decorado exótico de una historia, sino desplegados en función de la misma: un escritor que escribe desde su propio lugar, desde su tierra, con el lenguaje de su tierra: esto para la narrativa argentina contemporánea, copada en su mayor parte por escritores “neutros”, es valiosísimo y hace una gran diferencia. Las charlas entre Peña y Mamaní son imperdibles: translucen la camaradería de los personajes, esta empatía masculina entre dos hombres de extracción social distinta, que creen en cosas distintas, que tienen vidas y aspiraciones diferentes, pero que se reconocen pares en el territorio de la amistad. Otro punto a resaltar es que el rescate del lenguaje regional no se limita a los diálogos de los personajes: el narrador, aunque en tercera persona y omnisciente, muchas veces echa mano a giros coloquiales, mimetizándose con la subjetiva de los personajes.
y la paranoia sigue igual jajjajaaj...un dia feliz y estoy un poco mmmmmm satisfecho, no se, queria leer esto en mi blog jajaja
y la paranoia sigue igual jajjajaaj...un dia feliz y estoy un poco mmmmmm satisfecho, no se, queria leer esto en mi blog jajaja
20/8/11
Abuso Deshonesto
Peña y Roberto salieron caminando tranquilos, cruzaron la plaza viendo a un par de decenas de chicos y chicas que se habían hecho la yuta del colegio y se juntaban ahí para fumar y hablar a los gritos.
-Culiao si pudiera ver esas pendejas.-Dijo Roberto que caminaba agarrado del brazo de Juan y con sus gafas negras.-Pero las huelo hermano, las huelo…¡Auuuu!-Aulló como un lobo, totalmente indiferente al buen comportamiento.
Juan quiso reprenderlo, pero al final se cagó de risa y le siguió el juego.
-Si vieras Jorge Luis, ahí hay una rubita con una faldita escocesa cortita.
-¿Cómo tiene las tetas?
-¡Enormes! Pero la hija de puta se las tapa con la campera.
-¡Los pibes quieren ver che!-Volvió a gritar, y Peña se paró para poder reírse a gusto.
-Shh boludo que nos van a meter en cana por estupro.
-Esa figura está derogada del Código Penal, ahora se llamaría abuso deshonesto…pero, soy ciego, ¿Cómo me defenderías?
-Mmmm es difícil, porque sos ciego inteligente, estas hecho mierda del marote, pero no sos un interdicto.
-Aja.
-Entonces yo creo que habría que decir que vos le querías tocar la cara, que ella se había dejado tocar la cara, y entonces te ha dado una convulsión y te has ido a las tetas.
-O ella se ha movido.
-No, convulsión, trucamos unas tomografías, decimos que tenés alguna otra mierda en la cabeza y con eso capaz que te hago safar.
-¡Fa! Un capo.
teeeeetas =D
-Culiao si pudiera ver esas pendejas.-Dijo Roberto que caminaba agarrado del brazo de Juan y con sus gafas negras.-Pero las huelo hermano, las huelo…¡Auuuu!-Aulló como un lobo, totalmente indiferente al buen comportamiento.
Juan quiso reprenderlo, pero al final se cagó de risa y le siguió el juego.
-Si vieras Jorge Luis, ahí hay una rubita con una faldita escocesa cortita.
-¿Cómo tiene las tetas?
-¡Enormes! Pero la hija de puta se las tapa con la campera.
-¡Los pibes quieren ver che!-Volvió a gritar, y Peña se paró para poder reírse a gusto.
-Shh boludo que nos van a meter en cana por estupro.
-Esa figura está derogada del Código Penal, ahora se llamaría abuso deshonesto…pero, soy ciego, ¿Cómo me defenderías?
-Mmmm es difícil, porque sos ciego inteligente, estas hecho mierda del marote, pero no sos un interdicto.
-Aja.
-Entonces yo creo que habría que decir que vos le querías tocar la cara, que ella se había dejado tocar la cara, y entonces te ha dado una convulsión y te has ido a las tetas.
-O ella se ha movido.
-No, convulsión, trucamos unas tomografías, decimos que tenés alguna otra mierda en la cabeza y con eso capaz que te hago safar.
-¡Fa! Un capo.
teeeeetas =D
13/7/11
Cerrados...
Después de almorzar, Soledad preparó unas frutillas con azúcar y fueron a hacer el postre en el patio, como un pequeño picnic. Mientras Peña dormitaba sentado, Sole volvió a leer el diario, hasta que llegó al final, a Policiales.
-Che bebé, mira lo que ha salido de un chico de Alberdi.
-Uh, no he leído el diario hoy.-Dejó la taza con un poco de jugo de las frutillas.-Si, ayer hemos salido a buscarlo con Ger y Pablo. El vago es hermano de la Andre…
-¿Cómo?
-Si boluda, ¿No te había contado?
-¡No!, como no me vas a decir…
-Es que no le daba mucha bola, no ha caído en la fiscalia.-Tosió y se recostó en el suelo.-Mirá, es hasta probable que nosotros hayamos sido los últimos que lo hayamos visto.
-¿Qué?-Soledad tiró el diario.- ¿Por qué?
-El domingo hemos desayunado en Encuentros…
-Momentos, siempre te equivocas.-Le pegó un chirlito en la pierna.
-Bueno, ahí, y el chango este ha aparecido, vos estabas chusmeando con la Martina, pero el tipo se ha sentado en una mesa y ha desayunado.
-¿Pero como lo has notado?
-Porque le hemos metido una buena criticada con Francisco.-Soltó una risita.- Bueno, la cuestión es que desde esa mañana no se lo ha vuelto a ver.
-¡Pero Juan!-Le gritó y se sacó los anteojos y lo miró fijo.
-¡¿Qué?!
-¿Qué? El chico está perdido desde el domingo y vos hablás como si te chupara un huevo boludo.
-Es que me chupa un huevo, el vago es un gil, la hermana es una gila, el padre es un gil, y así sucesivamente.
-Sos una teta.-Volvió a leer el diario, pero esta vez en voz alta:
“La última vez que lo vieron fue el domingo, cuando salió de su casa en una camioneta.
A pesar de los intensos esfuerzos de la Policía para encontrar a Horacio Ortiz, aún no hay datos que permitan establecer el paradero del joven agricultor de Juan Bautista Alberdi.
Ayer, una comisión especial integrada por cuadros de varias divisiones de la policía, y a cargo del comisario Miguel Saso, se hizo presente en la ciudad del sur de la provincia. Los investigadores interrogaron a los familiares de Ortiz, como así también a quienes podrían haber visto la camioneta del joven. Además un helicóptero propiedad del Gobierno provincial sobrevoló la ciudad del Sur, mientras partidas integradas por personal policial, miembros del Club de Enduro y Rescate de la ciudad…
-Si, no hemos encontrado un pingo.-Interrumpió Peña la lectura y se sentó.
-¡Sh!-Otro chirlo, éste un poco más fuerte y siguió leyendo:
…y varios ciudadanos, se movilizaron para rastrillar distintos puntos de la geografía, sin obtener ningún resultado.”-Dobló el diario y se quedó con la boca abierta mirándolo a Juan.- ¿Y como está Pablo?
-Creo que es el único que está preocupado.
-¿Me estás jodiendo? esa familia debe estar como loca.
-La verdad que no los he visto preocupados.-Volvió a tirarse en el suelo, panza arriba.-Es mas, no se si hoy los habrán interrogado mas, pero ayer Roly me ha contado que con el único que han hablado es con el Saso éste.
-¿Roly?-Se sorprendió Soledad.
-Si, lo han mandado con varios mas, Homicidios, Delitos Complejos, Drogas peligrosas, unos canas que andan en el monte, que se yo, todo el teatro.
-¿Por qué teatro? Vos debes saber algo o si no sos un monstruo, como no te vas a preocupar.
Juan se quedó callado un rato antes de contestar, no buscaba palabras, en su mente estaba la pelea de Ger con Pablo y las lágrimas de éste último.
-Yo se que si aparece va a aparecer donde vive un hermano, ahí en el culo del país, o si no va a aparecer muerto.-Dijo.
-¿Por qué tan así?-Esta vez no se molestó, parece que le había picado el bichito de Sherlock.
-Porque según Gerardo el Horacito debía guita, y jura y perjura que el vago se ha ido del pueblo.
-¿Y Pablo que dice?
-Pablo sabe lo que debe, y está preocupado. Igual no dice nada.
-Que raro…tan hablador que es.
-Que era.-La corrigió.-Cada vez mas se está volviendo como la familia de la Andre.
-¿Así medio cínico? Porque la mina esa es re cínica, no puede estar sonriendo y mudita todo el día.
-Mas que cínicos…-Juan buscó la palabra.-Cerrados.
-¿No hablan mucho?
-No es que no solo hablen, no tienen amigos, nadie les conoce bien los negocios que tienen, todos chupacirios.-Juan se paró del suelo y se sacudió el traste.-Como si no muestran lo que son.
-Ay Gordo, me he puesto mal.
Se quedaron un rato en silencio, cada uno sumido en lo que estaba pensando, hasta que Soledad le pegó un tirón a los joggins de Juan y lo dejó con el pito al aire.
-¡No!-Gritó.-Willie ataque a la puta, ataque a la puta.
Estuvieron jugando un rato, hasta que se nubló un poco, y la escena se puso mas para dormir un rato que para hacer otra cosa.
Tarea del dia jajajaj
-Che bebé, mira lo que ha salido de un chico de Alberdi.
-Uh, no he leído el diario hoy.-Dejó la taza con un poco de jugo de las frutillas.-Si, ayer hemos salido a buscarlo con Ger y Pablo. El vago es hermano de la Andre…
-¿Cómo?
-Si boluda, ¿No te había contado?
-¡No!, como no me vas a decir…
-Es que no le daba mucha bola, no ha caído en la fiscalia.-Tosió y se recostó en el suelo.-Mirá, es hasta probable que nosotros hayamos sido los últimos que lo hayamos visto.
-¿Qué?-Soledad tiró el diario.- ¿Por qué?
-El domingo hemos desayunado en Encuentros…
-Momentos, siempre te equivocas.-Le pegó un chirlito en la pierna.
-Bueno, ahí, y el chango este ha aparecido, vos estabas chusmeando con la Martina, pero el tipo se ha sentado en una mesa y ha desayunado.
-¿Pero como lo has notado?
-Porque le hemos metido una buena criticada con Francisco.-Soltó una risita.- Bueno, la cuestión es que desde esa mañana no se lo ha vuelto a ver.
-¡Pero Juan!-Le gritó y se sacó los anteojos y lo miró fijo.
-¡¿Qué?!
-¿Qué? El chico está perdido desde el domingo y vos hablás como si te chupara un huevo boludo.
-Es que me chupa un huevo, el vago es un gil, la hermana es una gila, el padre es un gil, y así sucesivamente.
-Sos una teta.-Volvió a leer el diario, pero esta vez en voz alta:
“La última vez que lo vieron fue el domingo, cuando salió de su casa en una camioneta.
A pesar de los intensos esfuerzos de la Policía para encontrar a Horacio Ortiz, aún no hay datos que permitan establecer el paradero del joven agricultor de Juan Bautista Alberdi.
Ayer, una comisión especial integrada por cuadros de varias divisiones de la policía, y a cargo del comisario Miguel Saso, se hizo presente en la ciudad del sur de la provincia. Los investigadores interrogaron a los familiares de Ortiz, como así también a quienes podrían haber visto la camioneta del joven. Además un helicóptero propiedad del Gobierno provincial sobrevoló la ciudad del Sur, mientras partidas integradas por personal policial, miembros del Club de Enduro y Rescate de la ciudad…
-Si, no hemos encontrado un pingo.-Interrumpió Peña la lectura y se sentó.
-¡Sh!-Otro chirlo, éste un poco más fuerte y siguió leyendo:
…y varios ciudadanos, se movilizaron para rastrillar distintos puntos de la geografía, sin obtener ningún resultado.”-Dobló el diario y se quedó con la boca abierta mirándolo a Juan.- ¿Y como está Pablo?
-Creo que es el único que está preocupado.
-¿Me estás jodiendo? esa familia debe estar como loca.
-La verdad que no los he visto preocupados.-Volvió a tirarse en el suelo, panza arriba.-Es mas, no se si hoy los habrán interrogado mas, pero ayer Roly me ha contado que con el único que han hablado es con el Saso éste.
-¿Roly?-Se sorprendió Soledad.
-Si, lo han mandado con varios mas, Homicidios, Delitos Complejos, Drogas peligrosas, unos canas que andan en el monte, que se yo, todo el teatro.
-¿Por qué teatro? Vos debes saber algo o si no sos un monstruo, como no te vas a preocupar.
Juan se quedó callado un rato antes de contestar, no buscaba palabras, en su mente estaba la pelea de Ger con Pablo y las lágrimas de éste último.
-Yo se que si aparece va a aparecer donde vive un hermano, ahí en el culo del país, o si no va a aparecer muerto.-Dijo.
-¿Por qué tan así?-Esta vez no se molestó, parece que le había picado el bichito de Sherlock.
-Porque según Gerardo el Horacito debía guita, y jura y perjura que el vago se ha ido del pueblo.
-¿Y Pablo que dice?
-Pablo sabe lo que debe, y está preocupado. Igual no dice nada.
-Que raro…tan hablador que es.
-Que era.-La corrigió.-Cada vez mas se está volviendo como la familia de la Andre.
-¿Así medio cínico? Porque la mina esa es re cínica, no puede estar sonriendo y mudita todo el día.
-Mas que cínicos…-Juan buscó la palabra.-Cerrados.
-¿No hablan mucho?
-No es que no solo hablen, no tienen amigos, nadie les conoce bien los negocios que tienen, todos chupacirios.-Juan se paró del suelo y se sacudió el traste.-Como si no muestran lo que son.
-Ay Gordo, me he puesto mal.
Se quedaron un rato en silencio, cada uno sumido en lo que estaba pensando, hasta que Soledad le pegó un tirón a los joggins de Juan y lo dejó con el pito al aire.
-¡No!-Gritó.-Willie ataque a la puta, ataque a la puta.
Estuvieron jugando un rato, hasta que se nubló un poco, y la escena se puso mas para dormir un rato que para hacer otra cosa.
Tarea del dia jajajaj
Encima
-Está complicado el tema.-Dijo Rolando.
-¿Por qué che?
-Porque han pasado varios días, el celular ya se le ha quedado sin pila, porque antes las llamadas le entraban y era como si no contestara, ahora manda al contestador ahí nomás.-Puso una cara de velorio tremenda, bastante adecuada para su voz baja y manos entrecruzadas sobre la mesa.
-Que culiao…
-Si, yo no se si se le habrá caído en algún lado, capaz que lo ha tirado por la ventanilla, pero bueno, yo creo que siempre lo ha tenido encima.
-¿Qué se comenta adentro Compadre?
-Y eso me vas a tener que ayudar a averiguar vos, yo no me he metido mucho, con la familia ha hablado Saso y con nadie mas, los de la fiscalia han dado intervención, pero ni han pintado.
-¿A dónde te han mandado?-Preguntó Peña después que Víctor pusiera entre él y el policía de civil una parrillita que rebosaba en carne y achuras.
-¿A mi? A esperar, los changos míos han comido hace rato y se han ido a las camionetas a dormir un rato, pero hoy nomás vamos a volver a San Miguel.
-¿No te querés quedar en mi casa?
-No, gracias hermanito, pero va a convenir que esté allá, si llegan a encontrar un fiambre recién voy a volver y a no hacer mucho, esto es todo propaganda política.
-Claro, si me parecía raro que estés acá boludo, si vos sos de Capital.
-Si, pero los del Sur no tienen ni aca, nosotros le vamos a tener que prestar todo.
-Material, gente…
-Y si, no hay que dejar que se los afanen.-Le tiró un hueso de costilla con bastante carne al perro que estaba dormitando a los pies de Juan.
-¿Por qué che?
-Porque han pasado varios días, el celular ya se le ha quedado sin pila, porque antes las llamadas le entraban y era como si no contestara, ahora manda al contestador ahí nomás.-Puso una cara de velorio tremenda, bastante adecuada para su voz baja y manos entrecruzadas sobre la mesa.
-Que culiao…
-Si, yo no se si se le habrá caído en algún lado, capaz que lo ha tirado por la ventanilla, pero bueno, yo creo que siempre lo ha tenido encima.
-¿Qué se comenta adentro Compadre?
-Y eso me vas a tener que ayudar a averiguar vos, yo no me he metido mucho, con la familia ha hablado Saso y con nadie mas, los de la fiscalia han dado intervención, pero ni han pintado.
-¿A dónde te han mandado?-Preguntó Peña después que Víctor pusiera entre él y el policía de civil una parrillita que rebosaba en carne y achuras.
-¿A mi? A esperar, los changos míos han comido hace rato y se han ido a las camionetas a dormir un rato, pero hoy nomás vamos a volver a San Miguel.
-¿No te querés quedar en mi casa?
-No, gracias hermanito, pero va a convenir que esté allá, si llegan a encontrar un fiambre recién voy a volver y a no hacer mucho, esto es todo propaganda política.
-Claro, si me parecía raro que estés acá boludo, si vos sos de Capital.
-Si, pero los del Sur no tienen ni aca, nosotros le vamos a tener que prestar todo.
-Material, gente…
-Y si, no hay que dejar que se los afanen.-Le tiró un hueso de costilla con bastante carne al perro que estaba dormitando a los pies de Juan.
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