24/5/09

Syd Vicious: God save the heroine.

You were my little baby girl
And I knew all your fears
Such joy to hold you in my arms
And kiss away your tearsBut now you're gone
There's only painAnd nothing
I can do
And I don't want to live this lifeIf
I can't live for you.

Eso estaba escrito en el papel que su mama encontró dentro de la chaqueta de cuero. Además de ese poema para su novia muerta (asesinada para algunos), su mama lo encontró a él dentro de la campera y tirado en el piso. Era el 2 de febrero de 1979, syd estaba muy frío, con un aurea rosada alrededor, pero muy muerto.
La heroína que no se lo llevo a Luca, se lo llevo a Jhon Simon Ritchie, de 21 años, ingles, punk y enamorado. Quizás no se llamaba Jhon, pero quedaba gracioso que los cuatro Pistols se llamen igual, así que es probable que Simon se haya agregado el “Juan” adelante. Cosas de marketing.
La leyenda cuenta que lo cremaron con sus botas, seguro unos Dr. Marten, y la campera de cuero punk.
A Jhon lo apodaron Syd Vicious porque era malvado, un punk de alma, que todo le importaba un carajo y lo único que quería era reventarse, meterse heroína y estar con Nancy, su grupie-puta-novia-victima, y para muchos también su asesina. Dicen que ella lo hizo heroinómano. Otra versión de la historia, señalan al Pistol Johnny Thunders como el iniciador.
Syd nació un 10 de febrero en Londres y su papá era un militar, uno de esos soldados que hacen guardia en el Palacio de Bukinham con esos sombreros ridículos. Su mamá era una drogona de mierda. Lamentablemente Syd sacó lo peor, lo crió solo mamá, ya que papá simplemente desapareció. De Londres se mudaron un tiempo a Ibiza, y se ganaban los porotos vendiendo droga, después volvieron a la tierra del cebiche con papas, a Kent para ser más exactos, porque mamá Anne se había enganchado un tipo en el 65, el que murió unos meses después.
En el 71 volvieron a Londres, donde alquilaron un departamento chiquito en un barrio del este, y Simon ingreso al The Sandown Court College, donde conoció a Jhon Lydon, quien ya era el Johnny Rotten, de los Sex Pistols, y Syd uno de los fanáticos mas conocidos (vivía con la banda) y tocaba en The Flowers of Romance junto a uno de los The Clash. Por esas épocas Simon toco la bata con otra banda en el 100 Club Punk Festival, todo un hito en la historia punk.
Según las biografías, el tipo era tranquilo, tímido y un poco anti-social…yo diría que a-social, como buen punk, dicen que robaba a viejitos y mordía hámster y quería cagar a palos a “gente importante”, como un DJ de la BBC radio o a algún que otro presentador de programas en vivo o reporteros gráficos, además de terminar los shows todo sangrado.
A los Pistols llego con 19 años, después de que rajaran al antiguo bajista.
Es un poco triste que los Sex Pistols, uno de los máximos exponentes del punk adolescente y marginal, se haya formado por un promotor, el Sr. Mclaren, dueño de un sex shop que recluto uno a uno a los chicos, les dio los equipos los mando a la escena y a firmar con Virgin.
Entro mas por facha y actitud que por destreza con el bajo, en realidad “le tocaba” el bajo un cesionista que se escondía tras bambalinas. Es triste del todo que la banda mas anti-establishment, censurada, escupidora, de trabas de gancho y de svásticas, haya tenido por detrás a hijos de puta que curraban con el sistema, las giras, los discos, los hoteles caros.
La fama crecía y un disco llego a los oídos de una chica bien de Philadelphia, que decidió cojerse un Sex Pistols y viajo a Londres para hacerse gruppie…a y prostituirse.
Se llamaba Nancy Spungen y conoció a Syd en noviembre de 1977, se enamoraron. Si se enamoraron, pero al estilo punk. Heroína, puteadas, ella metida en el medio de la banda y Syd cada vez mas violento e insoportable para con sus compañeros. Todo con olor a cerveza, escupidas amistosas o no, y mohacks.
Esto es sorprendentemente rápido, pero ser viejo no es punk y las leyendas son cortas: en el 78 se le dio lo que toda banda inglesa sueña: el “american tour”. Los Pistols cruzaron el charco con Nancy a cuestas y con Syd pelotudamente enamorado.
Todo termino en un concierto en el Winterland Ballroom de San Francisco. Una imagen para la historia del rock. Se suben al escenario, Rotten se toma una cerveza y dice algo como “vamos a tocar tal tema, esta es la ultima vez, fuck you”. Pogo de 3 minutos. Y Good bye.
Su novia muto en representante, y Syd toco como invitado con varias bandas punk que crecían, era el comienzo de su final.
La habitación 100 Hotel Chelsea en Nueva York circunstancialmente se había convertido en la escena del crimen. Era octubre y Syd llamo alarmado al conserje. Su amada estaba muerta y la sangre le brotaba por un tajo de cuchillo.
Syd no se acordaba nada, estaba muy drogado.
Había pasado un año y chirola hasta eso.
Nunca se esclareció del todo el tema: que entraron, robaron y la mataron, que syd le metió un par de puñaladas con su gran cuchillo de caza, el caso es que Simon quedo en cana y Virgin pago los treinta mil dólares de fianza, con la promesa de que Syd iba a grabar unos covers junto a los Pistols (menos Rotten, obvio).
Cuatro meses después volvió a la Isla y como para no perder la costumbre, se fue de joda.
Estaba hecho mierda, Nancy era su gran amor y no podía vivir sin ella.
Las madres son madres, tienen ese sentido de complacencia con sus hijos que por ahí es enfermizo…idish mame, una mama árabe, una latina o una mama inglesa, todas…la mama de Syd fue la que le compro a su hijito la dosis heroína que lo iba a matar.
Tenia 21 años y en su bolsillo un ultimo verso para su amada Nancy: “Tu fuiste mi pequeña bebita. Yo conocí todos tus miedos, busque la alegría abrazándote con mis brazos y besando tus lágrimas. Pero ahora te has ido. Solo hay dolor y nada que yo pueda hacer. Yo no quiero vivir esta vida si no puedo vivirla por ti. A mi bebita, nuestro amor nunca morirá.”.
Lo cremaron y Anne tiro sus cenizas sobre la tumba de Nancy. Fuck you!

No hay comentarios: